Real Federación Española de Atletismo







 martes, 20 de julio de 2021   ENTREVISTA WEB 84/2021
José Manuel Pérez, otra zancada de gigante hacia la élite

Por : Antonio Aparicio


"Este triunfo es sobre todo de Jacinto Garzón, mi entrenador y amigo, que todo lo que toca lo hace oro", subraya el flamante campeón de Europa sub-23 de 20 km marcha, José Manuel Pérez Rubio (10-sep-1999). Ese 'rey Midas' de la marcha al que alude el joven accitano ya había conseguido que se colgasen la presea dorada otros discípulos suyos como María Pérez (en el pasado Europeo de Berlín) o José Luis Hidalgo (en la prueba sub-20 del pasado Campeonato de Europa de Marcha por Equipos de Podebrady). Y ahora también puede disfrutar de su primer oro internacional José Manuel (alias "Chino"), dentro de una progresión hacia la élite "sin prisa" -pero imparable- que ya le había hecho cosechar un destacado 4º puesto y una plata en categorías inferiores sobre la distancia de 10.000m.

En esta entrevista, el granadino recién graduado en CAFD nos relata sus impresiones sobre su triunfo en Tallín 2021, haciendo hincapié en cómo se sobrepuso a las duras condiciones de esa tarde en la capital estonia, al ataque inicial del gran favorito polaco, o a otros lances de carrera. Asimismo, aquel triatleta "no muy bueno" al que -afortunadamente- "engañaron" en la escuela de la Juventud Atlética Guadix para que probara la marcha también nos habla de sus expectativas de futuro, de sus primeros logros, y de los momentos complicados que ha dejado atrás con esta gran medalla (como aquella mala actuación en el anterior Europeo sub-23 de Gavle 2019, o ese curso de Erasmus inconcluso en el "epicentro europeo del COVID").

Enhorabuena por tu triunfo en Tallín, José Manuel. ¿Qué supone para ti esa primera medalla de oro internacional, emulando los títulos logrados en la competición por David Márquez (1999), Juanma Molina (2001), Miguel Ángel López (2009) y Diego García (2017)?
Muchas gracias. Me supone una alegría inmensa el poder estar mi nombre al lado de grandes medallistas europeos y mundiales.

¿Era el oro a lo que aspirabas a priori, o te habrías conformado con cualquier medalla, teniendo en cuenta que llegabas con la tercera marca entre los 14 participantes (1h23:18)?
Llegaba en un gran momento tanto físico como mental, y sabía que podía optar a todo. Aunque la idea principal de la temporada era conseguir una medalla en este campeonato, conforme avanzaban los entrenamientos sabía que podía estar delante y optar al oro.

Tu marca victoriosa no fue especialmente relevante (1h25:06), y hubo numerosos abandonos en la prueba. ¿Cómo fueron las condiciones climatológicas y del circuito, y cómo dirías que te adaptaste a ellas?
Fue un día bastante duro y para nada esperado. La temperatura no era demasiado elevada (alrededor de 27º), pero la humedad fue determinante (70-80%) e hizo que muchos tuvieran que abandonar. Si a esto le sumamos un circuito con numerosas vueltas y giros, y alguna que otra subida y bajada, todo eso hizo que los ritmos no fueran tan elevados como se esperaban. Aun así estoy contento, ya que el tiempo en una competición así es lo de menos. Buscaba la medalla y la traigo de vuelta.

El gran favorito a priori era el polaco Lukasz Niedzialek (1h21:23 este año). ¿Cómo viviste esos 2 o 3 kilómetros en los que tomó unos segundos de ventaja antes del ecuador de la prueba?
Con bastante nerviosismo, la verdad. Era el máximo favorito por ranking, y es un atleta que asistirá a los JJ.OO. Por tanto, sabía que era el atleta a seguir; aunque la carrera es muy larga, y sabía que tenía margen para ir de menos a más y poder alcanzarlo en cualquier momento. El peor momento para mí fue cuando veía que el italiano Andrea Cosi [a la postre bronce] nos recortaba metros poco a poco, y tuve que acelerar un poco la carrera para evitar que entrara en la lucha por las medallas.

Y una vez que tú y el irlandés David Kenny cazasteis al polaco (que acabó abandonando a falta de pocos kilómetros), ¿cómo recuerdas esa segunda mitad de carrera, en la que hubo más de un ataque por tu parte?
Superé una pequeña crisis tanto mental como física que tuve antes de cazar a Lukasz y, gracias a los ánimos de todo el equipo que estaba en el circuito, pude centrarme en intentar conseguir el oro. Fueron varios ataques (no muy fuertes) los que realicé, pero que hicieron bastante daño a los otros marchadores, y pude escaparme en solitario sobre el km 16-17.

¿A qué personas tienes que agradecer especialmente este éxito, y por qué?
No es fácil acordarme de todas las personas que han estado conmigo durante tantos años para conseguir este triunfo, y me siento muy afortunado de poder tenerlos a todos a mi lado. Pero este triunfo es sobre todo de Jacinto Garzón (entrenador y amigo). Ha conseguido que llegase al Campeonato de Europa al 100% y poder luchar por todo. Tenemos claro que esto es solo un paso más para intentar hacerme un hueco en el equipo absoluto. Seguiré teniendo fe ciega en él, ya que para mí y para muchos, es el mejor entrenador de Europa. Todo lo que toca lo hace oro [risas]. También quiero agradecer todo el apoyo recibido a mi familia, grupo de entrenamiento, equipo (JA Guadix), equipo de fisioterapeutas, fisiólogo, 'sponsors', amigos, etc.

Este no es tu primer éxito internacional, pues ya fuiste 4º en el Europeo Sub-18 de Tiflis 2016 (donde se impuso precisamente Niedzialek) y, sobre todo, plata en el Europeo Sub-20 de Grosseto 2017. ¿Qué sabor te dejaron esos dos campeonatos?
Fueron solamente el comienzo del atleta que soy ahora. Me dieron un chute increíble de motivación y confianza para seguir entrenando al máximo y luchar siempre hasta el final.

Luego seguiste progresando (15º en un Mundial Sub-20 de 2018 con mucho nivel); y en 2019, en tu primer año centrado en los 20 km como promesa-sénior, hiciste unos notables 1h23:11 en La Coruña (que aún sigue siendo tu MMP). Sin embargo, el Europeo Sub-23 no te salió nada bien ese verano... (1h30:45). ¿Qué pasó en Gavle, y cómo te sobrepusiste a ese varapalo?
Fue mi primer año en los 20 km y, debido a la carga de entrenamientos, tuve una lesión al principio de 2019 que me hizo tener que exprimirme al máximo para conseguir la clasificación para Gavle. La conseguí, pero posiblemente llegara algo pasado de forma al Campeonato de Europa, y con problemas físicos en la rodilla que no me dejaron rendir al 100%. Me dio mucha pena tener que cerrar una gran temporada con una actuación nada esperada por mi parte, pero me hizo aprender mucho y corregir errores durante estos 2 años.

Supongo que el 2020 no debió de ser sencillo para ti tampoco… ¿Cómo viviste el año del confinamiento?
Fue bastante complicado. Para mí fue un año atípico, debido a que ese año residía en Milán (epicentro europeo del COVID) porque ese curso estaba de Erasmus allí, y tuve que venirme para España por respeto al virus. Cuando cancelaron todas las competiciones, fue bastante difícil asimilar que todo lo entrenado no iba a salir a la luz. Poco a poco fui "acostumbrándome" a los entrenamientos en casa y las continuas videollamadas con mis compañeros y entrenador. Lo mejor del año fue poder volver a competir en septiembre y conseguir unos resultados para nada esperados.

Este oro en Tallín viene a ser un resurgir a lo grande en tu carrera. ¿Cómo afrontas el futuro, y qué te gustaría conseguir en los próximos años?
No tengo prisa por llegar a la élite. Simplemente quiero seguir disfrutando de los entrenamientos y competiciones como estoy haciendo hasta ahora. Tengo claro que los resultados seguirán llegando si trabajo duro. Aunque, eso sí, el año que viene espero estar compitiendo a nivel absoluto en algún campeonato internacional (Campeonato del Mundo de marcha por equipos, Mundial absoluto o Europeo absoluto), e intentar estar en unos JJ.OO. próximamente.

Tu entrenador nos dijo hace un par de años que estabas muy centrado en tus estudios de CAFD, y que tu maduración en la élite mundial había que "cocerla a fuego lento". ¿Sigue siendo así? ¿Piensas centrarte más de lleno en el atletismo a corto-medio plazo?
Sí. Este año he terminado el grado de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en la Universidad de Granada, y el año que viene espero poder realizar un máster de educación, para en un futuro poder dedicarme a la docencia. Creo que no tengo problemas para poder compaginar mi formación académica y deportiva, y así seguiré haciendo hasta que vea que no pueda seguir compaginando ambas. Aun así, considero que mi dedicación es plena en ambos ámbitos.

Siendo de Guadix, parece lógico que la marcha te acabase tentando, ¿pero puedes precisarnos cuándo y cómo empezaste en el atletismo, y qué te motivó a practicar esta especialidad con tanta tradición en tu tierra?
Tuve un pasado como triatleta… no muy bueno [risas], y decidí apuntarme a las escuelas de atletismo de la JA Guadix para mejorar la parte de carrera a pie para el triatlón. A principios de 2014, me acabaron engañando para que probara la marcha atlética y asistiera a un Campeonato de Andalucía. Para mi sorpresa, conseguí clasificarme para el Campeonato de España por Federaciones Autonómicas 2014, y desde ahí fue todo rodado.

José Manuel Pérez alias "Chino", ¿no es cierto? ¿De dónde te viene el apodo, y cómo surgió?
Podría decirse que es un apodo familiar, ya que a mi hermana mayor también la apodan así [risas], aunque es cierto que tenemos un poco rasgados los ojos. Ya me he acabado acostumbrando tanto que hasta le cojo el gusto a que me llamen 'Chino'.

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