Real Federación Española de Atletismo





 martes, 30 de junio de 2020   ENTREVISTA WEB 62/2020
La revolución del estilo español de jabalina

Por : Miguel Calvo


Gracias a un grupo de soñadores que supieron volver a las raíces para reinventar el futuro, hubo un día en el que el atletismo español se convirtió en el epicentro del atletismo mundial.

Como todas las cosas serias, la historia empezó con una simple broma: "Yo lanzo la jabalina más lejos que nadie, al estilo pastor", según le dijo Félix Erausquin, el padre de una generación irrepetible de lanzadores y quien ya había competido en los Juegos Olímpicos de Londres 1948 con 41 años, a Miguel de la Quadra-Salcedo, el más prometedor de todos ellos y que por aquel entonces estaba comenzando su carrera atlética antes de convertirse en un referente de la cultura y la divulgación histórica en España.

Aquel estilo pastor al que se refería Erausquin era el mismo que se utilizaba en el lanzamiento de barra vasca, tan arraigado en el norte de España, desde donde se extendió por todo el país hasta incluirse dentro del programa de los campeonatos de España desde 1930 a 1963, y que a su vez estaba íntimamente ligado al deporte tradicional vasco.



Vídeo reportaje con Miguel de la Quadra-Salcedo explicando la historia estilo español (EiTB)

     "En las minas de hierro de los valles del País Vasco, los mineros utilizaban una palanca metálica o barra de hierro con la que golpeaban la roca para extraer el mineral. Los deportes vascos siempre tienen su origen en las actividades laborales rurales que se convierten en actividades deportivas mediante la competición entre personas, y así los palankaris comenzaron a apostar para ver quién lanzaba la barra más lejos. Erausquin era el gran dominador de esta especialidad, se le ocurrió aplicar a la jabalina el estilo rotatorio que utilizaban los palankaris y fue él quien nos enseñó al resto", tal y como nos contó Miguel de la Quadra-Salcedo un interminable día de verano, convencido de que el lanzamiento puede convertirse en un baile de vals.


A falta de menos de tres meses para los Juegos Olímpicos de Melbourne de 1956, Miguel de la Quadra-Salcedo sorprendió al mundo entero con los giros del nuevo estilo al lanzar 66,25 metros en la Journee du Souvenir que se disputó en París el 23 de septiembre (casi tres metros por encima de los 63,62 metros del record de España vigente de Pedro Apellániz).

"La bomba española", titularon al día siguiente los periódicos franceses. Y rápidamente la noticia corrió como la pólvora por todos los mentideros del atletismo mundial, en aviso de que aquella revolución podía mejorar el récord del mundo (Janisz Sidlo 83,66 metros).


El ejemplo de Quadra-Salcedo espoleó al resto de lanzadores españoles y, en medio de la locura que se desató en víspera de aquellos Juegos Olímpicos de Melbourne, los acontecimientos comenzaron a desarrollarse de forma frenética, casi quijostesca. Hasta el punto de que, siempre bajo la sombra del veterano Erausquin, se celebraron distintas exhibiciones por todo el país con Erausquin, Quadra-Salcedo, José Luis Celaya, Juan Antonio Iguarán o Manuel Clavero como protagonistas y embajadores del ya bautizado como estilo español de lanzamiento de jabalina.

De esta forma, en el Torneo de Campeones celebrado el 7 de octubre en Montjuic, Erausquin se fue hasta los 74,32 metros. Tan solo unos días después, Erausquin estableció una nueva plusmarca nacional en la localidad vizcaína de Zalla con 83,40 metros (a sólo 26 centímetros del récord del mundo). Y la puesta de largo del estilo español alcanzó su máximo apogeo el 14 de octubre en la pista de ceniza universitaria de Madrid: con todo previsto para el asalto al récord mundial y en una de las jornadas más asombrosas que recuerda el atletismo español, el viejo recinto se quedó pequeño para albergar las 25.000 personas que según Atletismo Español se reunieron para presenciar el histórico acontecimiento que finalmente ganó Quadra-Salcedo con 74,82 metros.

Tras unos años en los que España se había acostumbrado a vivir alejada de los focos mundiales, en pleno franquismo el nuevo estilo se convirtió en una forma de manifestar la identidad nacional y todos los aficionados se frotaban las manos imaginando un oro olímpico o un récord mundial, al tiempo que se fueron sucediendo más exhibiciones, desde Anoeta a Cataluña.

Pero la alegría duró poco tiempo y el 24 de octubre la prensa anunció la conocida como reforma Pain que, a través del entonces secretario de la Federación Internacional, prohibió dar la espalda al lanzamiento, al considerar peligroso que el lanzador pudiese perder el control de la jabalina al girar.



Extracto del NODO Nº 721A. 29 Octubre 1956 (Exhibición de jabalina estilo español en Anoeta realizada el 20.10.1956 en la que Erausquin lanzó 83,48 m., MQS 75,79 e Iguaran 57,13 m.)

     En medio de la polémica, el 28 de octubre Manuel Clavero y Miguel de la Quadra-Salcedo lanzaron en Montjuic 89,66 y 83,50 metros respectivamente, que hubiesen sido nuevos récords del mundo, pero que solo quedaron como marcas oficiosas o anecdóticas con la entrada en vigor de la nueva reglamentación.

Dispuestos a no rendirse, Erausquin y Quadra-Salcedo volvieron a reinventar una vez más el estilo español, cambiando los giros por la carrera de aproximación obligatoria y manteniendo el golpe de cadera final con forma de medio giro, pero la decisión de la Federación Internacional de prohibir el estilo español era firme: la punta de jabalina tenía que mirar siempre al frente.


Definitivamente, la revolución de la bomba española había quedado prohibida. Y el inolvidable ambiente que se produjo en España durante aquellas semanas del otoño de 1956 terminó de apagarse cuando se anunció la decisión española final de ni siquiera viajar a los Juegos Olímpicos de Melbourne, en señal de protesta política por la invasión de Hungría de los tanques rusos.

No obstante, todavía siguieron celebrándose exhibiciones y Erausquin lanzó 94,50 metros en Vitoria el 7 de abril de 1957. Por su parte, en compensación por la ausencia de Melbourne, Quadra-Salcedo viajó con una beca a la Universidad de Mayagüez (Puerto Rico) y desde allí pudo competir en los célebres Penn Relays de Philadelphia, donde, junto a otras competiciones en San Juan y Ponce, estuvo sobre la barrera de los 90 metros.

En aquel viaje Quadra-Salcedo descubrió la figura de Ponce de León y su búsqueda de la fuente de la eterna juventud que tras los Juegos Olímpicos de Roma 1960 iba a marcar su propio camino. Y en una conversación por radio con el Amazonas sintió por primera vez su vocación de aventurero que muy pronto se iba a convertir en su forma de vida.

Con el paso del tiempo, el estilo español fue quedando olvidado como una viejo recuerdo, mientras que la historia nos terminó dejando como epílogo la imagen de las últimas competiciones que se siguieron celebrando en las plazas y los estadios del País Vasco, o al propio Quadra-Salcedo enseñando con una lanza a las tribus que fue encontrando en sus viajes por el Amazonas y las exhibiciones que hizo en el descanso de los partidos de fútbol en los grandes estadios de Sudamérica, donde la leyenda asegura que era capaz de lanzar más de 100 metros.

Más de sesenta años después, aquella revolución sigue quedando como un sueño.

En homenaje a aquellos lanzadores, siempre recordaremos a Bernardino Lombao en la misma pista de ceniza universitaria de Madrid durante cada Memorial de Atletismo Miguel de la Quadra-Salcedo enseñando la técnica de aquel lanzamiento prohibido.

El pasado invierno, en las campas de Elgoibar donde nació una parte de la historia del atletismo español pudimos hablar con un grupo de soñadores que está empezando a recuperar esta forma de lanzamiento casi olvidado.

Y en pleno centenario de la Real Federación Española de Atletismo, es buen momento para volver a mirar atrás y recordar que los mejores sueños y las revoluciones más alocadas siempre formarán parte de nosotros mismos.

 



NODO N 719B. 15 Octubre 1956 (a partir minuto 07:56 Torneo de campeones Montjuic 07.10.1956
Erausquin lanzando 74,32 m. e Iguarán 67,23 m.)



 

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Miguel de la Quadra-Salcedo (Foto: MARCA)
Miguel de la Quadra-Salcedo (Foto: MARCA)

MQS junto al plusmarquista mundial de jabalina  a finales de 1956, el noruego Egil Danielsen (85,71m)
MQS junto al plusmarquista mundial de jabalina a finales de 1956, el noruego Egil Danielsen (85,71m)

Juan Antonio Iguarán
Juan Antonio Iguarán

Iguarán en pleno lanzamiento
Iguarán en pleno lanzamiento







Félix Erausquin en tres momentos diferentes en el Estadio de Montjuïc
Félix Erausquin en tres momentos diferentes en el Estadio de Montjuïc




Dos estampas del catalán Manuel Clavero
Dos estampas del catalán Manuel Clavero












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