Real Federación Española de Atletismo
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 lunes, 03 de diciembre de 2018   ENTREVISTA WEB 49/2018
De las mano de algunos de los pioneros y además medallistas de aquellos primeros años
A seguir haciendo historia

Por : Vicente Capitán - Fotos: Miguelez TEAM


Las bodas de plata del Europeo de Cross nos llevan a mirar con añoranza aquel proyecto inicial que se puso en marcha hace un cuarto de siglo, con el fin de paliar el aplastante dominio que ya ejercían los atletas africanos (por aquel entonces sobre todo en categoría masculina) y motivar de este modo a los mejores fondistas continentales con un campeonato doméstico, ubicándolo además en fechas alejadas de las habituales del Mundial (marzo) con el fin de que todo el que quisiera pudiera competir en ambas citas invernales.

Aquel pistoletazo de salida repitió las dos primeras ediciones en las verdes praderas de Alnwick, con el castillo en el que se rodó parte del Robin Hood que interpretó Kevin Costner, como testigo. Y ya desde entonces, España, que ha cultivado como pocos en Europa el Cross como herramienta fundamental en la preparación de fondistas y mediofondistas, se dejó ver en puestos de privilegio.

Vamos a repasar en el presente reportaje algunos de los momentos gloriosos para el atletismo español con las impresiones de los que fueron protagonistas a pie de campo.

Julia Vaquero, Antonio Serrano y Alejandro Gómez, los pioneros
En aquella primera edición de 1994, Portugal y Francia eran junto con España los otros países con un enorme potencial en ambos sexos, añadiéndose a la terna entre las féminas, el potente equipo rumano.

La carrera femenina fue un precioso mano a mano entre la irlandesa Catherina McKiernan y nuestra Julia Vaquero. Julia consiguió la plata a un segundo de Catherina y nos cuenta en primera persona cómo vivió aquel momento de la medalla y la irrupción del primer Europeo de la historia.

Julia Vaquero: "Cada vez valoro más cómo hacía la planificación mi entrenador Alfonso Ortega. Con la llegada del primer Europeo tuvo que hacer dos picos de forma, uno para diciembre y otro para marzo, y lo hizo muy bien. Yo no pensaba en medalla, era muy joven aún con 24 años y nos parecía muy bien que se hiciera este campeonato. Antes de ir había cierta incertidumbre al ser algo nuevo. Salí a correr sin miedo, sin pensar en rivales, aunque tenía en cuenta a Fernanda Ribeiro, casi vecina mía al vivir en Oporto y a Catherina McKiernan, a la que admiraba por su sencillez. No tiré mucho, fui metida en el grupo y disfruté la carrera porque el terreno era como decimos en mi tierra de "terrones", con arena, baches, desniveles… idéntico al que tenía para entrenar al lado de casa. Recuerdo al doctor Xabier Leibar animándome en la subida más dura, donde le oí decirme 'vaya para de…', me crecí y me tiré para abajo con todo, quedándome ya a solas con la irlandesa. En el sprint final hice un apoyo mal, metí el pie en un hueco del terreno y perdí el paso, ahí estuvo la clave… pero acabé muy contenta".

Julia volvió a estar en el podio dos años más tarde en Charleroi (Bélgica), en una carrera en la que cruzó la línea de meta tercera tras la rumana Iulia Negura y la sueca Sara Wendlund, pero la tramposa Negura fue cazada en el control antidopaje y Vaquero acabó llevándose una nueva plata: "Aquel fue un circuito muy embarrado. A mí no me iba mal, pero no me gustaba porque de pequeña trabajé mucho en tareas familiares que no me divertían en la finca, con mucho barro también… y cuando veía terrenos así en una carrera me cabreaba porque me recordaba aquello. En carrera veía a la Rumana y me resultaba extraño porque yo la había ganado siempre y bien, y aquí tiraba en el barro como un tractor… en fin, luego se demostró por qué iba a así".

Julia cerró su ciclo con los Europeos un año más tarde, en 1997, cuando acabó 17ª.

Entre los hombres aquella primera expedición española al campeonato se respiraba cierto optimismo previo, porque acudía un equipo de gran potencial que era claro candidato al oro. Entre ellos estaba Antonio Serrano, quien, a finales de septiembre en Berlín, se había convertido en el primer español en bajar de 2h10 en maratón con 2h09:13. Serrano fue el 10 de diciembre de 1994 el primer hombre medallista en el Europeo de Cross y el equipo masculino acabó segundo a siete puntos del poderoso combinado portugués.

Antonio Serrano: "En aquella época todos los que éramos fondistas nos preparábamos a tope para ir al Mundial de Cross, pero es verdad que luego allí era casi imposible estar delante y peleabas por ser 25º, el 30º o 40º… estar entre los primeros europeos. Cuando se creó el Campeonato de Europa se abría la puerta para poder estar delante, y además en nuestro caso, para poder ser campeones por equipos. Aquel primer año yo venía de batir el récord de España de maratón en Berlín. Descansé un poco y luego empecé a entrenar a ver qué tal me encontraba en aquellos primeros crosses y ocurrió que, con el gran trabajo de volumen hecho para el maratón, cogí la forma muy pronto. En el último cross para decidir la selección en Alcobendas lo hice muy bien. Luego el día de la carrera recuerdo ver a las chicas los últimos momentos de su carrera, la recta de Julia Vaquero con ese viento en contra y también estuve pendiente de mi pareja de aquel momento Natalia Azpiazu, a la que también entrenaba, que estaba corriendo con el equipo. Mi planteamiento de la carrera fue de menos a más y si en la tercera vuelta iba sobre el 18-20 en la siguiente ya estaba cerca del podio. Me vi con fuerza y me ubiqué tercero, porque Guerra y Domingos Castro iban destacados por delante. Aguanté en la parte final y pude ser bronce con Carlos Adán llegando cerca en la cuarta plaza" Antonio estuvo presente en otro Europeo más como atleta, pero su idilio con este evento va más allá de aquellos dos realizados "de corto", ya que como entrenador ha tenido a muchos atletas destacados tanto hombres como mujeres: "La medalla del 94 fue muy importante, pero también me quedo con mi presencia en los Europeos como entrenador… Habré estado en casi 20 de los 25. He tenido muchos medallistas como las tres platas de Juan Carlos de la Ossa, el oro sub23 de Cristina Jordán o la plata del año pasado de Adel Meechal, además de un montón de podios por equipos en todas las categorías. En Bruselas 2008 llegué a tener a nueve atletas míos seleccionados en las diferentes categorías y eso muy importante también".

Tras haber sido 13º en la primera edición, Alejandro Gómez, uno de los corredores de cross españoles más completos de siempre, pudo dar su mejor versión sobre el mismo trazado de la edición inaugural, pero al año siguiente, en 1995. Gómez sólo dio su brazo a torcer ante un Paulo Guerra imponente y lideró al equipo español que se anotaba su primera medalla de oro colectiva con José Manuel García, Manolo Pancorbo, Pere Arco, Julio Rey y Carlos Adán.

Alejandro Gómez: "Cuando nos enteramos que se iba a hacer un campeonato de Europa de Cross, lo primero que pensé es que la fecha no me encajaba para nada y nunca los preparé específicamente, ni la primera edición ni ninguna de las otras cuatro a las que fui. Yo prefería el Mundial, a mí me llenaba más ir al campeonato del Mundo e intentar ser el primer no africano, estar entre los 20 primeros… no sé, lo veía más competitivo, y luego cuando pasé a centrarme más en el maratón, pues también preparar el Mundial venía bien dentro del planificación".

"Del primer año, recuerdo que el circuito era complicado, exigente, con una cuesta durísima y yo planteé mi carrera para pelear ayudando al grupo, porque teníamos un buen equipo, eso es lo que mi hizo estar en unos buenos puestos (acabó 13º). El segundo año, que volvió a ser el mismo circuito, había estado semanas antes en Tenerife medio de vacaciones por un tema publicitario de mi marca deportiva. Allí entrené poco y estuve bastante de fiesta y curiosamente el tener horarios distintos, trasnochar etc me hizo que llegara muy delgado a la semana previa al Europeo… debí de asimilar bien lo que entrené y en carrera recuerdo que Paulo Guerra se fue por delante y yo me ubiqué en un grupo numeroso con otros atletas por detrás. Pasaban los kilómetros y veía que nadie se escapaba y que yo iba bien y así en la última vuelta eché el resto porque sí tenía la posibilidad de medalla. En la dura cuesta final conseguí que no me soltaran los dos atletas británicos (Cullen y McPherson) con los que iba y entonces cambié en la bajada final para poder ser segundo".

Alejandro reconoce que para el año siguiente, tras el subcampeonato, la RFEA intentó convencerle de que preparara el Europeo a tope, pero él prefirió seguir con su filosofía. El atleta gallego acumuló cinco participaciones en el Europeo y en su casillero además de la plata individual y el oro colectivo comentados, tiene otros dos oros más por equipos (2001 y 2002) y una plata (94). "No me arrepiento de no haber preparado nunca un Europeo de forma más específica. Prefiero ser primer blanco o no africano en un Mundial a ser campeón de Europa", sentencia.

Roncero sin zapatilla y la era De la Ossa
En el año 2002 en la localidad croata de Medullin y bajo rachas de viento de 70 km/h se disputó el campeonato que supuso el debut en la competición del conquense Juan Carlos de la Ossa, con una gran carrera en la acabó 6º y con protagonismo por muchas razones para el inigualable Fabián Roncero, quien acabó tercero tras un sprint formidable y tras competir gran parte de la carrera sin una zapatilla, tras perderla por un pisotón. Fabián era un hombre de sobra conocido en Europa por sus gestas sobre el asfalto, y aunque había estado ya en el Europeo de 1998, su participación entonces fue testimonial. Sin embargo, aquel 8 de diciembre, quizá (y sólo quizá) Fabián era el hombre llamado a destronar a Sergey Lebid, que consiguió entonces su tercera corona.

Fabián Roncero: "En 2002, venía de perderme el Europeo de Munich al aire libre por una lesión en el pie (un neuroma de Morton) y eso me hizo empezar la temporada mucho antes. Cuando la gente estaba descansando de la pista, yo llevaba acumulados algunos entrenos. No lo planifiqué, pero por lo entrenamientos al iniciarse los crosses sabía que estaba bien. Dos semanas antes del Europeo hice unas series de 1000 muy rápidas, por debajo de 2:40 y acabando en 2:27. En el cross de Soria salí delante y pinché al final pero me clasifiqué. En el circuito de Medulin (Croacia) hacía muchísimo aire y nos pusimos un grupo de unos 20 atletas o más en cabeza y todos muy pegados. Hacia el kilómetro 2-3 noté que me pisaban y se me salía la zapatilla y al ir tan agrupados era imposible pararse a intentar cogerla. Me agarré un buen cabreo, porque sabía que estaba bien y que ese circuito no era malo para mí. Y así fui toda la carrera, con alguna molestia en la planta del pie, pero soportable e intentando aguantar en cabeza y a ver qué pasaba. Nos quedamos unos seis atletas en la última vuelta. Lebid atacó con mucha fuerza en una cuesta a falta de 600 metros para el final y se fue solo y yo como no traccionaba bien al ir sin zapatilla preferí esperar a la recta final, y así hice, fue un sprint con otros cuatro atletas, se cayó el portugués Hornelas y yo me vi subcampeón pero en los metros finales me pasó el francés Essaid. Ese día, creo sinceramente que podría haber peleado con Lebid hasta el final, aunque me hubiese ganado. La zapatilla la recogieron del circuito los júnior y al final tuve que dar gracias de que no me engancharan en el Aquiles, porque tenía un buen agujero en el talón".

"Al año siguiente también estaba entrenando bien las semanas de antes. Llegué a hacer un 10.000 a cambios en el Inef en 28:30, pero sabía que el circuito de Edimburgo no era bueno para mí, había una cuesta durísima y larga, hierba alta, etc y yo ahí bajaba mucho el nivel. Fui remontado casi todo el rato hasta llegar al sexto puesto".

Fabián pasó por los Europeos sólo tres veces (98, 2002 y 2003) y en su casillero figuran cuatro medallas, la individual y tres por equipos.

Como señalaba Fabián, en 2003 llegó el exigente trazado de Edimburgo, que no tuvo el barro que se presumía, pero aun estando seco, el perfil era muy duro y allí Juan Carlos de la Ossa ya no era un desconocido como el año anterior. El de Tarancón venía de haberse metido en la final mundialista de los 5.000 metros en París, aquella que nos dio a conocer a Kipchoge, cuando derrotó a El Guerrouj y Bekele. De la Ossa se quedó lejos de Lebid pero alcanzó su primer podio iniciando una época en la que fue gran protagonista del evento en años sucesivos. Juan Carlos tiene en sus vitrinas, tres subcampeonatos individuales y otras cuatro medallas por equipos (un oro y tres platas).

Juan Carlos de la Ossa: "En 2002 llegó mi primer Europeo tras ser primer español en Llodio y a priori yo sería el último o de los últimos españoles. Pero en la carrera, con tanto viento, me resguardé bien. Conforme pasaban los kilómetros seguía en cabeza y sólo me quedé del primer grupo cuando Lebid hizo la primera selección fuerte y se quedaron seis atletas por delante. Podía haber tirado antes, pero era inexperto y me dio miedo atacar para pegarme con ellos por si pinchaba. Acabé sexto y supuso un cambio en mi vida deportiva, para empezar me dieron la beca externa de la Blume por lo que podía comer y cenar allí, una preocupación menos. La carrera de 2003 la preparé como los años anteriores. Para mi entrenador Antonio Serrano y para mí, el Europeo era un objetivo muy importante y ese año, lo que añadimos fue algunas series de más calidad las semanas previas. El circuito de Edimburgo 2003 era muy bueno para mí, con una cuesta durísima y además, aunque no había barro, el firme era de hierba alta, algo bacheada, con un trabajo importante del tobillo. Me permití atacar algunas veces a Sergey Lebid, hasta que nos quedamos los dos en solitario, aunque luego me descolgó con claridad. No fui consciente de la medalla hasta que no me empezó a llamar la prensa después, el recibimiento al llegar a España, etc".

"Al 2004, llegué con una preparación parecida y con más confianza aún. El circuito era perfecto para mí con muchos toboganes, cambios de ritmo y por eso ataqué a Lebid todo lo que pude casi desde el inicio. Le veía que iba haciendo la goma y realmente pensé que iba a ganar… pero cuando me cambió él, me dejó bloqueado porque aparte de la distancia que me cogió, me desmoralizó mucho. Minutos después me rehice del mazazo y puede acabar con mejores sensaciones".

Tras un 2005 en el "Tete" no tenía como objetivo ir al Europeo por problemas físicos en los tobillos, aunque acabó yendo y cumpliendo (9º) para apoyar a la clasificación colectiva, llegó la última aparición del manchego en el campeonato, con otra medalla más. "Sabíamos que Lebid andaba con problemas, decían que estaba lesionado, pero hasta que no se inició la carrera era una incógnita porque él apenas competía los meses antes de la cita. Se vio, que en efecto no estaba fino y nos quedamos al frente Farah, el portugués Silva y yo. Silva fue el que iba dando cambios desde el inicio y hubo un momento en el que ya no pude responder. Acabó ganando Farah, al que yo apenas conocía y llegué tercero. Luego se demostró que Silva estaba dopado y me dieron la medalla de plata. Es posible que si no hubiera hecho la selección el portugués yo hubiese atacado a Farah de otra manera y quién sabe lo que hubiera pasado. Fue mi último Europeo, al año siguiente empecé a intentar mi aventura en el maratón, ya no encajaba tanto el Europeo en la planificación y encima llegaron las lesiones… y se acabó".

Rosa Morató y Cristina Jordán, poder femenino
La catalana Rosa Morató es una de las mujeres que más participaciones acumula, con un total de nueve, la del 98 como júnior (10ª) y luego desde 2002 a 2009 todas consecutivas. Además, ostenta el bonito registro de haber sido en cinco ocasiones la mejor española en la cita. Su gran salto se produjo en la carrera disputada en Toro en el año 2007, aquella en la que las chicas se proclamaron campeonas por equipos y en la que Rosa acabó tercera tras Marta Domínguez y la francesa Coulaud. Lamentablemente para ella, la francesa fue sancionada meses después por dopaje, aunque no desposeída de su título, y la historia de Marta Domínguez en 2010 con la operación Galgo es de sobra conocida. Morató ya había estado entre las 10 mejores en el 2005.

Rosa Morató: "Mis primeras participaciones absolutas en 2002 y 2003 fueron algo testimoniales, porque con mi entrenador de entonces, Domingo López, no planificábamos nada el Europeo. Pero todo cambió al irme con Octavio García. Él entendió que nuestro campeonato, porque además a mí siempre me ha gustado mucho más el cross que la pista, era el Europeo, y ya el primer año con él, en Alemania 2004 fui la primera española. En 2005 fui por primera vez campeona de España y en el Europeo de Tilburg estuve muy bien, dentro del objetivo que nos habíamos puesto de estar entre las 10 mejores al acabar novena. En 2006 en Italia tuve un mal día en la carrera, de estos que no te ves… pero peleé como siempre y pude acabar 12ª, muy cerca del objetivo. Y al año siguiente llegó nuestro Europeo, en Toro. Yo conocía el circuito bien, allí había sido campeona de España dos años antes, estaba bien de forma y quieras o no, me vino bien que todas las miradas como gran favorita estaban puestas en Marta Domínguez. En aquel circuito el viento, siempre molesta, y fui muy resguardada en todo momento. Recuerdo la emoción durante la carrera con el trazado lleno de gente, con amigos y familia animando desde fuera. La última vuelta decidí cambiar yo, y hacer la mayor selección posible. Las portuguesas y las húngaras, sobre todo, pagaron el esfuerzo de haber ido tirando antes y nos quedamos la francesa, Marta y yo. Cuando atacó Marta no puede seguirlas, pero el tercer puesto estaba asegurado y acabé muy satisfecha, además con el título por equipos".

Rosa había pasado de ser una buena competidora en los Europeos, casi siempre cerca de las mejores, a ser una de las favoritas en las siguientes ediciones. En 2008 en Bruselas hizo una buena carrera, como siempre muy luchadora, pero tuvo que claudicar ante el poderío de las portuguesas especialmente y acabó quinta.

"En 2009 me sentía muy bien, habíamos dado mucha importancia los años anteriores a los entrenamientos de fuerza y el circuito de Dublín era bueno para nuestros intereses. A posteriori me he arrepentido de no haberme ido a por Yelling antes, pero la tía fue muy valiente y se escapó nada más salir. Todas pensábamos que pincharía. Lo cierto es que aguantó bien y yo me vi muy fuerte al final, dejando a todas mis rivales, pero sin posibilidad de llegar a la británica porque nos había cogido mucha distancia. Aquel verano había renunciado al Mundial de pista en Berlín porque los isquios me estaban dando mucha guerra. En marzo de 2010 pude volver a ser campeona de España de cross, pero los problemas con la lesión no remitían y se fueron agravando, más aún al ir al Europeo de pista en Barcelona, donde ya fui muy mal. Y a partir de ahí se acabó la competición para mí, a aquel Europeo de cross ya no llegué y tras operaciones, tratamientos, etc… acabé por retirarme".

La tupida hierba del Albufeira (Portugal), nos llevó al primer título femenino sub23, y hasta el momento el único, que llegó de las piernas de la extremeña Cristina Jordán. Ella era de las pocas que había pasado por el Europeo sus tres años de júnior, con un prometedor 11º puesto en 2008. Tras haber sido 19º en su debut en la categoría promesa en 2009, en 2010 hizo un carrerón cruzando la meta en segunda posición, por detrás de turca de origen etíope, Erdogan, aunque ésta no jugó limpio y fue sancionada por dopaje ¡2 años más tarde! El oro "pasó" a manos de Cristina. Y lo escribo entrecomillado, porque Jordán entregó la medalla de plata en la RFEA, tal y como se lo pidieron, "recuerdo que se la di al presidente Odriozola" pero a ella la organización jamás la ha entregado la de oro, una réplica o cualquier detalle al respecto, ¡muy lamentable!

Cristina Jordán: "Preparé el Europeo a tope desde agosto con la intención inicial de estar entre las 10 mejores. Me lesioné en un isquio en octubre, en la carrera del CSIC y tuve que trabajar rodajes y series casi todo el mes de noviembre en elíptica, con mucho masaje y fisioterapia. Estuve a punto de renunciar a ir, pero la forma era buena y el trabajo con el psicólogo Pablo del Río, con el que había empezado a trabajar esa temporada, fue fundamental para no rendirme. Una semana antes de la competición nos dijeron que había bajas importantes entre las favoritas como la noruega Grovdal (había sido campeona júnior el año anterior) o la británica Twell (que se pasaba a la carrera sénior) y eso nos llevó a pensar más ambiciosos. El circuito me venía bien, había entrenado como nunca, pese al contratiempo comentado, y esa mañana mi entrenador Antonio Serrano valoró el ritmo al que habían ganado las júnior y me dijo que podría estar cerca de las medallas. Salí delante según la estrategia prevista y me vi siempre entre las mejores con facilidad, por lo que me vine arriba. La turca nacionalizada cambió fuerte antes del ecuador de carrera, y por un lado estuvo su carrera y por otro la mía con la británica Emma Pallant. Como yo sabía que Pallant era muy rápida ataqué fuerte a falta de un kilómetro y me aseguré así la segunda posición".

"Recuerdo que aquella semana salió a la luz la Operación Galgo contra el dopaje y vivimos todo el viaje rodeados de muchos periodistas… preguntaban todo el rato por el tema y tanto yo como mis compañeros de selección corrimos con cierta rabia para demostrar que se podían obtener buenos resultados sin nada que ver con el dopaje".

Cristina inició la preparación del siguiente Europeo, con muchas ganas de revalidar el éxito, pero estaba enferma… Tenía mononucleosis sin saberlo por lo que castigó a su cuerpo en exceso y evidentemente se perdió el campeonato y casi toda la temporada posterior. En 2012 la llegó la noticia de su título continental al haber sido descalificada Erdogan.

Medallas españolas
Nuestro idilio con el Campeonato de Europa de Campo a Través nos ofrece un total de 68 medallas en 24 ediciones (casi tres medallas de promedio), sumando las individuales y las conseguidas por equipos. Nuestro país ha subido al podio en 23 de las 24 ediciones. La única en la que no lo hizo fue en Velenje 1999 y en el polo opuesto, el campeonato más exitoso fue el de Albufeira en 2010, en el que nos trajimos seis medallas.

RESUMEN DE MEDALLAS DE ESPAÑA EN EL EUROPEO DE CROSS
           
  Sénior Sub 23 Sub 20 Total  
  Indiv. Equipos Indiv. Equipos Indiv. Equipos Indiv. Equipos Total
Hombres 16 21 2 3 4 7 22 31 53
Mujeres 5 6 1  - 1 1 7 7 14
Relevo Mixto               1 1
Total 21 27 3 3 5 8 29 39 68
                   


De las 68 preseas cosechadas 29 fueron individuales y 39 por equipos (hemos incluido aquí el bronce conseguido el año pasado en la novedosa categoría del relevo mixto). 53 fueron masculinas y 14 femeninas. Los hombres no obtuvieron ninguna en 1996 y 1999, mientras que las mujeres no han logrado metal en 14 de las 25 ocasiones. La única categoría en la que España nunca ha subido al podio hasta la fecha ha sido la femenina sub23 por equipos. Por el contrario, en la categoría absoluta masculina se ha logrado medalla colectiva en 21 de las 24 ocasiones; únicamente no se logró en 1996, 1999 y 2004. Es decir, que desde 2005 nuestros hombres han subido al podio ininterrumpidamente en los últimos 13 años. Javier Guerra sigue acumulando Europeos y en Tilburg completará su 11ª participación (9 sénior y 2 júnior). ¡Larga vida al Europeo de Cross!

Enlaces relacionados:

Historia de España en los Europeos de Campo a Través
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Juia Vauqero en la primera edición en 1994 en Alnwick
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En el podio, segunda en Charleroi 1996
En el podio, segunda en Charleroi 1996

Antonio Serrano sobre el verde de la edición inaugural de 1994
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Antonio Serrano en la actualidad, entrenador de enorme prestigio
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Alejandro Gómez durante el Mundial de Ciudad El Cabo en 1996
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Fabián Roncero junto a Juan Carlos de la Ossa en Edimburgo 2003
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Fabián Roncero y su medalla de plata en Medulín 2002
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Mano a Mano de De la Ossa con el gran Serhiy Lebid en 2003
Mano a Mano de De la Ossa con el gran Serhiy Lebid en 2003

De la Ossa sobre el barro de San Giorgio su Legnano en 2006
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Rosa Morató llegando tercera en Toro 2007
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El podio y su medalla de bronce en 2007
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Cristina Jordán tocó el cielo en sub23 en Albufeira 2010; entonces plata y años después ascendió al oro
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El segoviano Javi Guerra, el atleta español con más participaciones en Europeos de Cross
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